La Infanta no se aclara, no se entera de nada, y ,aunque media naranja en la urdangarinada, no sabe, no contesta, no se acuerda, no es. Las cuentas en Suiza, los trinques, los apaños, se pierden en la niebla confusa de los años y le pilla de nuevas de Iñaki el palmarés.
Ante la reciente exhibición de la Policía reprimiendo a los estudiantes valencianos con una contundencia digna de mejor causa, pareciera que el Pepé, fiel a la estúpida admiración de cierta derecha por Estados Unidos, quisiera homologarnos con la superpotencia, al menos en lo referente a la conducta policial.
Lo del ex-juez estrella (estrella roja, por supuesto) empieza a ser de traca. Tras el abracadabrante show intentando justificar su sectaria investigación sobre las presuntas víctimas del franquismo, ahora recurre a ese sanedrín hipócrita al servicio del mundialismo llamado ONU. Satanás los cría y ellos se juntan.