martes, 8 de mayo de 2007

Otra boca que alimentar


Con lo achuchá que está la vida y va mi prima y tiene otra cría. Le han puesto de nombre como a la abuela, a ver si la vieja se estira y le hace un buen regalo de bautizo. Como dice mi primo, menos mal que ha sido otra hembra, porque si llega a ser un chaval tenemos problemas con la herencia del abuelo por no sé qué rollos del testamento. Yo no sé qué lío es ese. Al fin y al cabo él heredó el negocio de don Paco ¿te acuerdas? Aquel sí que curraba. Pero éste no da ni golpe. Y encima está dejando que los inquilinos reformen el solar y lo hagan trozos. En fin, que mi primo a lo mejor hereda algo, pero lo que es la chica mayor, a este paso no le va a quedar ni para encender, lo que yo te diga. Y es que no se puede tener un negocio y no atenderlo. Yo creo, entre nosotros, que don Paco se equivocó dejándoles el chiringuito a estos gualdrapas. Y si vieras cómo lo tienen todo: lleno de ratas y porquerías. Una vergüenza. En fin, chica, a ver si nos vemos en el bautizo de la cría y pegamos la hebra otro rato.