lunes, 4 de junio de 2007

La letra del Himno Nacional



Estos peperos no se enteran. Ahora resulta que Rajoy quiere que se forme una comisión parlamentaria para ponerle letra al Himno Nacional. Con la fauna que habita hoy día en el Parlamento y entornos próximos, creo que el empeño entraña riesgo cierto de bochorno y ridículo.

Ya me estoy imaginando a nuestros ilustres próceres (la mayoría de los cuales no tiene estudios superiores) formando una lista consensuada de insignes vates que doten de digna letra a nuestro Himno. Como los únicos poetas que conocen son Lorca, Alberti y Miguel Hernández que, aparte de estar muertos, eran más proclives al Himno de Riego (Si los curas y monjas supieran...), van a tener que echar mano de los rapsodas contemporáneos: Sabina, Paco Clavel, Víctor Manuel, Toni Genil y similares y, quizá, como concesión al Pp, Julio Iglesias o Luis Aguilé.

Por supuesto, lo primero y principal no será exaltar el sentimiento nacional, cosa de fachas al fin y al cabo, sino hacer un alarde lo más cursi posible de corrección política. Tampoco hay que ofender a los "nacionalismos periféricos" (es decir, a los hijos de puta separatistas) con lo cual ya nos podemos ir preparando para una sosa y descafeinada horterada "multicultural". Para cagarse.

Que estas chorradas las defiendan los rojiprogres tiene su lógica, pero que los peperos, que van de patriotas y cultos, hagan semejante alarde de cursilería neomarxista y hortera, no tiene explicación.

Para que no se hagan líos como les pasa con la bandera, les recuerdo que el Himno de España ya tiene letra. Se la puso D. José María Pemán y dudo mucho que la actual piara de políticos miramelindos y plastautores pesebreros pueda superar en solemnidad, seriedad y emoción una letra que dice así:

¡Arriba España!,
Alzad los brazos hijos del pueblo español
que vuelve a resurgir.
¡Gloria a la Patria que supo seguir
sobre el azul del mar
el caminar del sol!
(bis)

Triunfa España:
Los yunques y las ruedas marchan al compás
de un nuevo himno de fe.
Juntos con ellos, cantemos en pie
la vida nueva y fuerte de trabajo y paz.
(bis)