miércoles, 20 de junio de 2007

Pensamiento único y lenguaje


"Por obra de una taumaturgia endemoniada, el vocablo fascista se ha convertido en un dicterio, como el macho cabrío sobre el que derraman los sacerdotes de la nueva y de la vieja política la copa de los crímenes más nefandos y el ánfora de las injusticias y de las tiranías. Ser fascista es hoy una ignominia y declararse fascista supone una depravación moral y una provocación criminal. El término fascista no es un vocablo del diccionario de hombres libres. Se interpreta como un grito salvaje en el Código de la Circulación, encarcelado el vocablo por los agentes del marxismo y secuestrado por la policía municipal de los gobiernos del neoliberalismo democrático (...)"

Adolfo Muñoz Alonso, "Un pensador para un pueblo".

" (...) Y si los hechos demuestran otra cosa, habrá que cambiar los hechos. Así, la Historia ha de ser escrita continuamente. Esta falsificación diaria del pasado, realizada por el Ministerio de la Verdad, es tan imprescindible para la estabilidad del régimen como la represión y el espionaje efectuados por el Ministerio del Amor."

George Orwell, "1984".