miércoles, 12 de diciembre de 2007

Juan Ignacio


Hoy, 12 de Diciembre, se cumple el XXVII Aniversario del asesinato de Juan Ignacio González, Jefe Nacional del Frente de la Juventud. Como señala Fernando Márquez en su imprescindible “Fe Jones”, para encontrar un precedente a este hecho -el asesinato del máximo dirigente de un partido político legal- hay que remontarse a 1936, cuando la Guardia de Asalto de la Segunda República asesinó a José Calvo Sotelo.
A fecha de hoy, se sigue ignorando la autoría del crimen. Derechas e izquierdas impidieron con su indiferencia y su silencio cómplice cualquier investigación al respecto. El asesinato de Juan Ignacio es el único asesinato impune de toda la Transición.
Para entender este hecho criminal, hay que situarse en el contexto político de la época. Tras su escisión de Fuerza Nueva, el Frente de la Juventud se estaba consolidando como una alternativa juvenil y revolucionaria que se enfrentaba sin complejos al matonismo de la extrema izquierda y a los políticos traidores de la derecha. Desde su fundación en 1978 hasta finales de 1979, su crecimiento fue espectacular. La edad media de sus militantes no superaba los 25 años. Pronto comenzó a sufrir el zarpazo cobarde de los “tolerantes demócratas”: clausura de sus sedes, detención de sus militantes, calumnias periodísticas...lo habitual cuando algún movimiento patriota amenaza el statu quo de la cleptocracia reinante. Esta ola de persecución culminó con el asesinato de Juan Ignacio.
Hoy, cuando España sufre de forma sangrante las consecuencias de aquella Transición –separatismo, terrorismo, crisis de valores, invasión inmigrante, corrupción...- el ejemplo de Juan Ignacio nos recuerda que unos centenares de jóvenes patriotas con organización y voluntad para el combate son capaces de poner en jaque a este sistema decadente. Desde un emocionado recuerdo, el mejor homenaje que ahora podemos hacer a Juan Ignacio y al resto de nuestros caídos es nuestra perseverancia en la lucha.
¡Juan Ignacio!
¡Presente.!