viernes, 25 de enero de 2008

Panchitos


Hace poco, en uno de esos foros de internet donde, a veces, es divertido contemplar a la fauna rojiprogre, uno de estos ejemplares se indignaba conmigo e, incluso, llegaba al insulto porque en alguno de mis escritos, había tenido la osadía de llamar panchitos a los panchitos.
El problema es que no tengo la última actualización del Catecismo del Lenguaje Políticamente Correcto. Sólo he llegado al mandamiento de llamar subsaharianos a los negros, gays (con horrible anglicismo) a los que toda la vida han sido maricones, monfloritas, sarasas o julandrones, Estepaís a España y trabajadoras del sexo a las putas (por cierto, quiero devolver los saludos a la familia del amable interlocutor antes citado).
Otro mandamiento incuestionable es la necesidad redundante de nombrar ambos géneros de cualquier categoría (ciudadanos y ciudadanas, periodistos y periodistas, dentistas y dentistos, jóvenes y jóvenas...). Supongo que habría que decir panchitos y panchitas si la propia palabra no fuera pecado.
Entonces...¿hispanoamericanos? es un término que, por aludir a España, no gusta a la progresía, ¿sudamericanos? si su contracción, sudaca, se considera despectiva, tampoco parece adecuado, ¿latinoamericanos? Siempre que la oigo me entra la risa floja al imaginarme a los panchitos con toga declinando genitivos. Agradecería a algún progre de los que suelen pulular por la red que me dijera cómo hay que llamar a los panchitos.