viernes, 1 de febrero de 2008

Rebajas


La proximidad de las elecciones es la época donde se pone de manifiesto de una forma más burda el monumental fraude de la partitocracia. El rostro pétreo de los socialistas no se ruboriza lo más mínimo ante prácticas que avergonzarían al más envilecido trilero: Se mercadean votos con dinero del erario, se hace el amago de combatir a organizaciones criminales con las que se ha estado negociando hasta anteayer, se desempolva el secular odio antirreligioso para atraer el voto más sectario de la izquierda extrema, se ridiculiza a los peperos (empeño, por otra parte, nada difícil) y se miente con el descaro más infame.

Frente a la monumental máquina de propaganda gubernamental, el Pp despliega su mensaje timorato y políticamente correcto- la puntita nada más- no vaya a ser que alguien les pueda calificar de demasiado duros. Así, cuando uno de los principales problemas que padece España es la invasión inmigrante, exhiben la grotesca imagen de Esperanza Aguirre disfrazada de Mami Panchita inaugurando centros de subvención para ecuatorianos. Al fin y al cabo, el liberalismo económico necesita una gran masa de mano de obra barata para funcionar. Respecto al otro gran problema nacional, el separatismo, protestan un poco por la persecución de la lengua castellana en Cataluña pero se olvidan de que cuando gobernaron no movieron ni un dedo para cambiar esta situación. Critican la claudicación del socialismo ante la ETA, pero se olvidan de los cientos de etarras excarcelados por Aceves cuando era Ministro del Interior. Tampoco se pasan mucho no fuera a ser que necesitasen el apoyo de los separatistas catalanes de derechas para gobernar.

Como tercera fuerza política oficial, la patética piara comunista con sus rancias demagogias, asumiendo a priori el papel de mamporreros del Psoe.

Y esta caterva de vendepatrias es a quien vamos a seguir manteniendo a cuerpo de rey (hablando de parásitos...) con nuestros impuestos. Así nos va.