martes, 30 de septiembre de 2008

Austria. Un soplo de aire fresco.


Produce una mezcla de regocijo y desprecio el comprobar cómo la prensa bienpensante de uno y otro signo se asusta y escandaliza por la victoria en Austria de lo que ellos llaman "extrema derecha". Por otra parte, el terror a que el cunda el ejemplo austriaco ha hecho que, rápidamente, como obedeciendo a alguna consigna, se haya extendido el habitual cerco de silencio sobre el particular. Es comprensible el pánico de los políticos profesionales: Entre la Alianza para el Futuro de Jörg Haider y el Partido de la Libertad de Heinz-Christian Strache (que el analfabetismo hortera de nuestros periodistas ha traducido con el feo e inexacto nombre de Partido Liberal) suman el 30% de los votos. Los socialdemócratas no han pasado del 29% y el Partido Popular ha estado en torno al 18%. Los austríacos han vuelto a dar ejemplo de madurez política y han demostrado que propuestas innovadoras y carentes de complejos pueden vencer al aplastante aparato mediático de los sanedrines políticamente correctos. Esta victoria, que la prensa española pretende ocultar con el eufemismo de "importante avance", ha supuesto un soplo de aire fresco en la apolillada política europea y demuestra que es posible vencer a los que hacen de la política un club cerrado en manos de los de siempre. Enhorabuena.