miércoles, 7 de enero de 2009

Viajes a la India, cojinetes y autobuses.

La Vicepresi ha estado en la India inaugurando una fábrica de cojinetes o algo así. Una vez más, nuestra Vice ha hecho alarde de su capacidad innovadora y originalidad: en lugar del corte de la cinta de rigor, algo demasiado visto, ha realizado una serie de rituales nativos para espantar a los malos espíritus. Recordemos que en su visita al África de color negro perpetró una danza tribal junto a las numerosas esposas de algún reyezuelo local. Buen rollito multicultural y globalizador. Algún pervertido estará esperando que visite el Amazonas para verla en taparrabos y con plumas.
Lástima que el respeto que esta banda demuestra hacia las diversas culturas y culturos del mundo mundial no tenga su reflejo en el trato a la religión mayoritaria de los españoles. La última ocurrencia del lobby anticristiano ha sido poner unos letreros en autobuses urbanos donde se considera imbéciles a los creyentes. Suponemos que, detrás de la insultante maniobra, está el típico grupo de espabilados progres que pretende trincar alguna subvención.
Nos preguntamos cuál hubiera sido la reacción de los inquisidores políticamente correctos si , en lugar de proclamar que "Probablemente Dios no existe...", los carteles de marras dijeran algo así como "Probablemente, la adopción de niños por homosexuales es una concesión al llamado lobby gay" o "Probablemente, el fomento del aborto obedece a una estrategia para conseguir una sociedad sin moral ni principios". Seguro que los que ahora defienden la casposa campaña, empezarían a exigir su retirada en nombre de la tolerancia y el respeto. Pétreo rostro el de nuestra progresía.