lunes, 2 de febrero de 2009

La progresía y el aborto. Asesinos políticamente correctos.

El orwelliano Ministerio de Igualdad y Fraternidad ha filtrado a la prensa adicta su objetivo de que la nueva Ley del Aborto permita matar fetos humanos de hasta 14 semanas. Según el comité de expertos (formado por presuntos "científicos" a sueldo de las llamadas "clínicas" abortivas y por lamelibranquios del zapaterismo), un bebé concebido hace 13 semanas no es un ser humano, mientras que una semana después, en virtud de la benevolencia infinita del Estado progre, se le concede graciosamente el derecho a la vida. La nota grotesca ha venido, como era de esperar, por parte de los comunistas. Desesperados ante la fagocitación de su espacio electoral por el Pesoe, la única forma que tienen los rojetes de demostrar que a progresistas no les gana nadie, ha sido pedir que el plazo para matar españolitos nonatos sea de 20 semanas.

Ya pasaron los tiempos en que la izquierda pregonaba una sustitución del capitalismo para emancipar al proletariado. Ahora, cuando la política "social" de un Gobierno de izquierdas consiste en vaciar los bolsillos de los españoles para llenar el de los banqueros, el grado de izquierdismo se mide por el grado de perversión moral. Es más progre el que menos respeta el derecho a la vida, o el que suprime con más entusiasmo el derecho de los padres a elegir la educación de sus hijos (Educación para la Zapatería).

Como nuestra fauna progresista comience a competir por ver quién alarga más el plazo para asesinar fetos, se corre el riesgo de que, ante un ser humano "políticamente incorrecto" se confunda la frontera entre el aborto y la eutanasia. Al final no va a estar claro si el matarife deberá ser un seguidor del doctor Montes o del doctor Morín.