martes, 7 de abril de 2009

Se renueva la banda.

En la mejor tradición caciquil decimonónica, Zetapé remodela su Gobierno utilizando los ministerios como premio para los amiguetes. Así, ya no se limita a financiar al coro de palmeros cinematográficos con jugosas subvenciones, sino que ha hecho Ministra de Cultura y Clientelismo a una peliculera más conocida por su intervención en manifestaciones a favor del Líder Indiscutible que por sus películas. Suponemos que Pilar Bardem estará a un paso de ser Directora General de algo. Se rumorea que el hecho de que no haya habido ningúna cartera para el Gran Wyoming es por estar el cupo de payasos cubierto con Pepiño como Ministro de Fomento y Socavones. Al final también han resultado falsos los rumores que situaban a Torrente en la Cartera de Interior. Para brazo tonto (o demasiado listo) de la ley ya está Rubalcaba, al que últimamente se le escapan los mafiosos a pares y le roban la cocaína en las comisarías.
Como le daba la risa floja hacer Ministro de Prensa y Propaganda a Iñaki Gabilondo, al final ha puesto a un hermano suyo en el Ministerio de Educación para la Zapatería. La famiglia ante todo.
Sin duda, lo más chusco ha sido hacer Vicepresidente al cacique andaluz. Dicen que tiene una gran cabeza para el regateo, por lo que su función será el apaño y cambalache con las diversas taifas. Diplomacia cortijera, vamos.
La guinda bolivariananera ha sido la gestión zapaterina directa de la Subsecretaría de Deportes y Fotos Oportunas. Es de temer que, a partir de ahora, cada vez que Rafa Nadal gane un Torneo o Fernando Alonso suba al podio, no nos vamos a librar de contemplar el careto presidencial con su siniestra sonrisa a medio camino entre Mr. Bean y Chucky, el Muñeco Diabólico. Eso va a ser lo peor.