lunes, 3 de agosto de 2009

Genocidios, judiadas y mordazas.


La última muestra de la tradicional habilidad del Pueblo Elegido para silenciar sus actuaciones criminales ha sido la petición por parte del Gobierno hebreo a diversos países, entre ellos España, para que dejen de financiar a una Oenegé que el pasado 15 de Julio publicó un extenso informe sobre las atrocidades cometidas en Enero por el Ejército judío en la franja de Gaza, donde fueron asesinados 1400 palestinos, la mayoría civiles desarmados. Es curioso cómo los que presumen del dudoso honor de ser "la única democracia" de Oriente Medio van recurriendo cada vez con mayor frecuencia a la inquisición y la mordaza. Ya no les basta con presionar para que sea considerado delito en muchos países el estudio riguroso de la monumental manipulación histórica de un victimismo que les ha proporcionado pingües beneficios en forma de "reparaciones de guerra". Ahora pretenden ocultar las matanzas que periódicamente cometen bajo el pretexto de luchar contra el terrorismo.
En lo que respecta a España, teniendo en cuenta la energía y determinación de la diplomacia zapaterina, no sería de extrañar que dejen de financiar a la oenegé indiscreta.