miércoles, 9 de septiembre de 2009

Charangas, puños en alto y rajoyeces.


Rajoy, con su ya habitual mojigatería y estolidez, compara el saludo puño en alto de la comparsa zapaterina en su verbena de Rodiezmo con (¡oh cielos!) el saludo fascista. Una de las chorbas de la nueva élite sociata, una tal Elena Valenciano, ha respondido al cabecilla pepero que tal comparación es una indignidad.
Aunque la charanga de palmeros subvencionados que se reunió en el pueblo leonés recordaba más a una peña sanferminera tras una noche crapulosa que a una banda de milicianos chequistas, el pañuelo rojo al cuello y el saludo estalinista evocan recuerdos no especialmente agradables de nuestra Historia reciente.
Por una vez, y sin que sirva de precedente, estoy de acuerdo con la maruja progre: es realmente indigno comparar el hermoso saludo a la romana, el más noble y antiguo, con el ademán amenazante del marxismo internacional.