lunes, 21 de septiembre de 2009

Sanidad pública: las verdades del bellotero.


En unas recientes declaraciones, el ex-bellotari Rodríguez Ibarra ha afirmado que la Sanidad pública debería ser sólo para españoles. Viendo el actual panorama sanitario en España, con salas de espera abarrotadas, por obra y gracia del "reagrupamiento familiar", por una heterogénea y colorida amalgama de tolerantes sarracenos, simpáticos indígenas americanos y negros subsaharianos de color, las declaraciones del califa extremeño parecen obedecer a la más elemental de las lógicas. Llaman, no obstante, la atención dos circunstancias:

1ª. El tipo que afirma estas cosas pertenece al mismo partido que hace poco, regularizaba a decenas de miles de inmigrantes ilegales. Recuerdo que nos decían que, gracias a la inmigración, iba a haber dinero en las arcas de la Seguridad Social para pagar nuestras pensiones. Al final, el saldo entre las escasas aportaciones de los inmigrantes y el uso (y, con frecuencia, abuso) que las interminables familias "reagrupadas" hacen de nuestros servicios sanitarios, es claramente deficitario. Lo que, con su gramática parda, ha expresado el cabecilla socialista, no es más que la constatación de una obviedad: la avalancha inmigrante sale muy cara a los españolitos de a pie.

2ª. El habitual sanedrín progre y la prensa bienpensante guardan un respetuoso silencio ante las afirmaciones del peculiar político. Hubiera sido curioso escuchar a las innumerables asociaciones pro-inmigración, "colectivos" guarretes y chiringuitos varios de los que florecen como setas al amparo de las subvenciones, si las palabras de Ibarra hubieran sido pronunciadas por alguien ajeno a la cuadrilla sociata. Las acusaciones de xenofobia y demás majaderías hubieran retumbado en todas las tribunas mediáticas durante semanas.