miércoles, 4 de noviembre de 2009

La Guerra Civil de "El Drogas": ignorancia, mentiras y Rock & Roll


En la habitualmente plúmbea y pedantesca sección "cultural" del diario progre EL PAÍS hay, a veces, disparates tan chuscos que nos hacen replantearnos nuestra opinión sobre el escaso sentido del humor de los rojetes. Y es que el publirreportaje sobre el último disco perpetrado por el grupo de rock "Barricada" tiene su guasa. Resulta que el líder de este grupo, que atiende al revelador nombre de "El Drogas", ha decidido meterse a historiador de la Guerra Civil, lo que es muy celebrado por el plumífero prisaico que lo entrevista.
Al parecer, el cantante-historiador es de lágrima fácil pues el reportaje comienza glosando lo "conmovedor" que resulta ver llorar a moco tendido al maromo. Si continuamos leyendo, nos enteramos de que el amargo llanto es provocado, no por una intoxicación etílica como podríamos suponer, sino por las conversaciones que ha mantenido con los familiares de las víctimas de la Guerra Civil.
Por un momento, me imagino al simpático rockero conversando con las familias de los asesinados en Paracuellos, o de los torturados en las checas, o con los parientes de las religiosas violadas y martirizadas por los milicianos fretepopulistas, o de los miles de españoles masacrados por el terrible crimen de no ser marxista o de ir a misa. Pero no. Con quien al parecer ha hablado "el Drogas" es con antiguos miembros de los "maquis", bandas que se dedicaron al pillaje y al terrorismo en la posguerra en algunas zonas de Levante y Aragón, y que ahora son calificadas como "guerrilleros". Estos testigos tan imparciales son los que han iluminado al historiador autodidacta. Sus opiniones son, sin duda, tan ecuánimes y ponderadas como las que hubiera emitido un cartaginés al opinar sobre los métodos de Escipión el Africano.
Para que no dudemos en ningún momento del escrupuloso rigor historiográfico del pájaro en cuestión, se nos señala que la inspiración investigadora le vino al leer un libro de Dulce Chacón sobre lo malísimos que eran los fachas y lo buenísimos que eran los arcangélicos frentepopulistas.
Tras sobrevivir a esta lectura, incluso llegó a leer otros similares.
La mayoría de sus ya castigadas neuronas sobrevivieron a esta proeza y parece que, como recompensa, ahora lo han nombrado Profesor de Historia, pues termina el publirreportaje diciendo que va por las clases de 2º de la ESO, suponemos que generosamente subvencionado, explicando la Guerra Civil e interpretando canciones. No nos consta, sin embargo, que aproveche estas visitas a los colegios para ningún tipo de comercio minorista en sectores relativos a su apodo.
Es, en cualquier caso, digna de encomio esta iniciativa del Ministerio de Educación y Propaganda reciclando rockeros fracasados como comisarios políticos para el adoctrinamiento de nuestros estudiantes. Se concilian así, de forma ejemplar, el ahorro educativo, la protección al medio ambiente y las nuevas experiencias psicodélicas. Y, además, con música. Esto sí que es un ejemplo ecológico de cómo reciclar desperdicios.