miércoles, 20 de enero de 2010

Encuentro de viajeros.

- Hola. Perdona, pero ¿eres español? es que te he oído hablar y por el acento...

- Sí. Soy español.

- Qué casualidad. Yo también. La verdad es que da alegría encontrar por aquí a un compatriota.

-Ya lo creo. Pedro Pérez. Encantado.

- Manuel Fernández. Igualmente. Llámame Manolo.

- Hay que ver. El mundo es un pañuelo. Y eso que por aquí vamos siendo cada vez menos. Bueno Manolo, ¿viaje de placer o de trabajo?

- Bueno, en realidad voy a sellar la tarjeta del paro. Yo antes era camarero, pero ya sabes...El dueño del bar prefirió contratar a otra persona para fomentar la integración de los inmigrantes y el intercambio cultural que nos enriquece mutuamente. Bueno, y porque estaba dispuesto a hacer mi trabajo por la mitad de sueldo.

- Qué me vas a contar. Yo tenía una tienda de comestibles y me pusieron al lado una tienda de chinos. Ya sabes que ellos no pagan impuestos ni respetan horarios y claro...

- La crisis.

- Sí claro, la crisis. Bueno te dejo que hemos llegado a mi parada.

- Adiós. Encantado ¿eh?

- Lo mismo digo. Adiós.

Este diálogo no tuvo lugar en ningún paraje exótico, sino en un autobús de la Empresa Municipal de Transportes de Madrid.