miércoles, 3 de febrero de 2010

Educación para la Zoofilia.

Después de los cursos de masturbación subvencionados por la Junta de Extremadura y del fomento de la homosexualidad en los colegios con libros de texto tan ilustrativos como "Alí Babá y los Cuarenta Maricones", nuestra progresía ha caído en la cuenta de que la educación sexual de la infancia estaba incompleta. Afortunadamente, un profesor de un Instituto de la E.S.O. de Córdoba ha contribuido a la formación moral de los escolares con una apología de la zoofilia. El tipo en cuestión ha dicho a sus alumnos que "la naturaleza nos da el sexo para que lo utilicemos con un niño, una niña o un animal". Ignoramos si ha acompañado su ilustrativa exposición con alguna demostración práctica o si ha mandado deberes para casa al respecto a sus alumnos de 13 años. (-Que levante la mano quien tenga mascota.-) Suponemos que los responsables de Educación le han afeado la conducta al profesor por no añadir a su brillante enumeración la coletilla "...o con un cadáver", marginando así una opción sexual tan legítima como la necrofilia. Suponemos que los Colectivos de Necrofílicos, que seguro que los hay, habrán protestado por tan imperdonable omisión.
La obsesión de nuestros progres por el sexo aberrante empieza a ser digna de estudio. Se abre paso la sospecha de que esta fijación enfermiza puede estar relacionada con el nivel estético medio de las damas izquierdistas. Al fin y al cabo, el tirarse a una cabra o a un cerdo no debe ser muy distinto de acostarse con la Fernández de la Vega o con la Pajín.