domingo, 28 de marzo de 2010

V Aquelarre Hispano-Africano por una Subvención Mejor.

Ya es algo habitual la celebración de eventos de diverso pelaje que, con el patrocinio de las autoridades, sirven, por un lado, para adoctrinar a la opinión pública en el nuevo credo progre en sus diversas facetas (eutanasia, aborto, apologia de la homosexualidad, multiculturalidad, etc) y, por otro, son una socorrida fuente de ingresos para los organizadores en forma de subvenciones a costa del sufrido bolsillo de los españoles.
Es curioso que los miembros de las diversos grupos y cuadrillas que trincan la pasta sean siempre personajes aledaños al partido del Gobierno. Da igual que se trate de la Asociación para la Memoria Histórica de turno organizando unas Jornadas para ganar la Batalla del Ebro o para dignificar la memoria de Stalin, que del Colectivo de Mujeres Adúlteras Bisexuales y Libertarias haciendo un Simposio sobre el RRBB (Reconocimiento del Revolcón con Butaneros y Butaneras), al final siempre hay algún cargo del Pesoe o un pariente cercano del mismo en el patronato, fundación o chiringuito correspondiente.
Cuando se leen las numerosas disposiciones del BOE destinadas a este fin lucrativo-propagandístico, hay que reconocer que imaginación no le falta a esta banda a la hora de organizar tinglados de este jaez. Así, nos enteramos de la existencia de cosas como la llamada Coordinadora para el Lobby Europeo de Mujeres que ha trincado una pasta por organizar una Jornada sobre "La Igualdad como seña de identidad de Europa". (Mejor no saber lo que esta gente entiende por identidad o por Europa).
Entre los muchos méritos de Zetapé, está el haber internacionalizado esta mamandurria. El último aquelarre de esta índole ha sido el llamado "V Encuentro España- África por un mundo mejor".
Con un título así, uno no sabe de momento si están hablando de un París-Dakar patrocinado por Disney o de un partido de fútbol benéfico. Pues ni una cosa ni otra. Se trata de una reunión en Valencia de un montón de negras ataviadas con coloridos ropajes, aplaudiendo a Zetapé que, en un escenario decorado con dibujos bantúes o similares, despotrica contra la dominación masculina y promete seguir "ayudando al desarrollo", es decir, a las negras que aplauden y a sus maridos, muchos de los cuales nos maliciamos que son clientes habituales de los bancos suizos. De esta manera, no sólo se ayuda a las agrupaciones afroprogres sino que se da una nueva dimensión a las ayudas a la Banca, dando pasta de nuestro erario a los congéneres extranjeros de Botín.
Quizá lo más desagradable de este evento ha sido contemplar entre las morenas el rostro de la Vicevega, aficionada como es sabido a los bailes africanos. Al verla entre las negras acompañando a Zetapé, es inevitable acordarse de las películas de Tarzán, aunque más que a Jane, la De La Vega nos recuerde a Chita.
También estaban, cómo no, la Aído, imaginamos que para instruir a las negritas en las bondades del aborto, y la Sinde, suponemos que para recaudar el impuesto revolucionario de la SGAE por el uso del tam-tam. Un completo aquelarre, vamos. Presidido además, como es de rigor, por un macho cabrío. Y es que esto de la multiculturalidad, además de rentable, es muy entretenido.