miércoles, 7 de abril de 2010

Banderas, protestas y portugueses.

En las manifestaciones de protesta ciudadana de cualquier país del mundo, la gente suele exhibir su bandera nacional en el entendimiento implícito de que es el símbolo que la representa como pueblo y, por tanto, es una seña de identidad que se usa con naturalidad y respeto, sea cual sea la orientación política de los manifestantes.
En España, por supuesto, esto no es así. Aquí, si la manifestación es convocada por alguna organización izquierdista, sindicato subvencionado o similar, la ausencia de la Bandera es algo que se da por supuesto. A la progresía española, todo lo que huela a patriotismo, identidad nacional o legítimo orgullo histórico le suele producir alergia. Desde los diversos medios de adoctrinamiento de masas se ha logrado que el cateto de a pie identifique el odio a la propia Historia y el desprecio a la Patria con la modernidad y el progresismo.
Por eso, en las manifestaciones y actos públicos de la izquierda, es normal ver todo tipo de enseñas, desde "ikurriñas", "senyeras" y demás trapos separatistas, trufados de estrellas rojas y cosas así, hasta la siniestra bandera tricolor de la Segunda República, símbolo abiertamente anticonstitucional por cuya exhibición, sin embargo, nadie es sancionado nunca. Hallar una Bandera Nacional en una manifestación de éstas es como encontrar un ovni en la Castellana o un político honrado en el Congreso; algo quizá posible pero claramente improbable.
Por eso me han sorprendido las fotos, publicadas por el Faro de Vigo, de una manifestación ciudadana reclamando el mantenimiento de un servicio de urgencias sanitarias en la que se exhibían banderas nacionales. Este hecho inaudito me ha hecho imaginar previsibles broncas por el lapsus al comisario político ugetero o comisionero encargado de la organización de la protesta. "Pero, compañeros y compañeras, ¿a dónde vamos a llegar? ¡Banderas españolas en una reivindicación de trabajadores y trabajadoras! Ya no se respeta nada, qué vergüenza."
Una noticia así, pensé, en lugar de en la sección de "Actualidad" debería publicarse en la de "Mundo insólito". Cuando, agobiado por una incómoda sensación de irrealidad, dudaba entre llamar a Iker Jiménez o al psiquiatra de guardia, me he dado cuenta de mi error. He comprobado, con alivio, que la noticia se refería a una protesta celebrada en Portugal. Nuestros vecinos lusos ponían así de manifiesto que se ven obligados a acudir a un hospital español porque en el suyo no hay servicio de urgencias. Y es que los portugueses no se han enterado todavía de que lo que antes llamábamos España es un ente en trance de disolución. Alguien tendría que avisarles para que, en la próxima protesta, utilicen alguna enseña autonómico-separatista que es lo que procede, y dejen de darnos estos sustos.