viernes, 23 de julio de 2010

Kosovo: se consuma el latrocinio.

El Tribunal de Justicia de la Haya ha avalado el expolio a Serbia de su provincia de Kosovo. Se quiere dar así un barniz de legitimidad a una de las más sucias agresiones a la integridad de una nación europea.
Kosovo es la cuna espiritual de Serbia desde el siglo VII. En 1389, los turcos atacan Kosovo. Masacran a una coalición cristiana comandada por el príncipe serbio Lazar en la Batalla del Campo de los Mirlos e invaden toda Serbia. La población cristiana es deportada hacia el norte y los turcos repueblan Kosovo con tribus albanesas. Hasta la derrota del Imperio Otomano en la Primera Guerra Mundial, la provincia serbia permanece bajo el yugo turco.
En 1918, Serbia se integra en la recién creada Yugoslavia, llamada en un principio Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos. Yugoslavia, al igual que media Europa, sería entregada a Stalin por los vencedores en la Segunda Guerra Mundial pasando a formar parte del bloque soviético hasta el derrumbe de éste.
En 1998, el grupo terrorista albano-kosovar ELK (Ejército de Liberación de Kosovo) comienza una campaña de atentados ante la indiferencia de la ONU. Los terroristas albanos queman todas las iglesias ortodoxas de Kosovo, asesinan a cientos de civiles serbios y dejan sin casa a más de sesenta mil serbokosovares que se ven obligados a abandonar la región. Mientras se realizaba esta limpieza étnica, las fuerzas de la ONU destacadas en Pristina, la capital, miraban hacia otro lado.
Este proceso culmina en 2008 con la proclamación de independencia de Kosovo auspiciada por Estados Unidos y que ahora ha sido bendecida por el Tribunal de la Haya.
Cuando se indaga en las razones de este atropello, es inevitable preguntarse por qué se han ocultado a la opinión pública una serie de datos reveladores:
  • Todos los negociadores en las guerras de Yugoslavia (Lord Owen, Lord Carrington, Javier Solana, Carl Blindt) son miembros del Club Bilderberg o de la Comisión Trilateral.
  • La desmembración de Yugoslavia sirvió para abrir una vía para la comercialización de la heroína afgana en Europa occidental. Es curioso que el primer ministro kosovar Hashin Thaçi sea precisamente un terrorista y traficante de drogas.
  • Kissinger, uno de los perros falderos de Rockefeller, asesoró a Radovan Karadzic y, al mismo tiempo, vendió armas a Alia Etzebegovic, cabecilla de los bosnios musulmanes.
Como otras veces, la mafia globalizadora está detrás del origen de un conflicto creado artificialmente. Lo importante de este asunto es que la decisión del Tribunal de la Haya legitima la posibilidad de que un territorio se independice por causas étnicas y bajo la presión terrorista. El sueño de cualquier peneuvero.

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