viernes, 29 de octubre de 2010

Efemérides para la lucha.

Cuando España languidece, como en la época siniestra y estéril de la Segunda República, envilecida y anestesiada entre la demagogia sectaria de la izquierda y la estupidez mediocre de la derecha, efemérides como las que los españoles bien nacidos conmemoramos hoy son, no sólo necesarias, sino imprescindibles.
Recordar el aniversario de la Fundación de la Falange no es, en este tiempo oscuro, una simple evocación histórica y sentimental, sino la afirmación imperiosa de que la bandera que entonces levantó José Antonio sigue alzada y de que, desde diferentes trincheras y estrategias, somos cada vez más los que luchamos a su sombra.
Recordar el asesinato de Ramiro no es, en esta época de infamia, un simple reconocimiento al más grande pensador revolucionario de nuestra Historia, sino el compromiso resuelto a continuar la batalla contra la mediocridad que él emprendió.
Hace unos días, los herederos ideológicos de los asesinos de Ramiro Ledesma, alentados por el revanchismo y el rencor patológico de "memorias históricas" y "educaciones para la ciudadanía", atacaban el camposanto en el que reposan sus restos y los de tantos patriotas en el Cementerio de los Mártires de Aravaca. La escoria progre-marxista quería asesinarlo otra vez. No importa.
Frente a esta gentuza y a sus instigadores, los españoles que no pasamos por el aro de su corrección política y sus gregarias consignas estaremos en el homenaje a Ramiro que el MSR organiza mañana.

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