miércoles, 27 de octubre de 2010

Los usureros también lloran.

Qué poca sensibilidad la de este Pueblo desagradecido. Mientras la gente se preocupa por nimiedades como el paro, la inmigración o la claudicación ante la ETA, el sufrimiento lacera a un ciudadano ejemplar que, desconsolado, lamenta sus desdichas ante lo que, sin duda, es una injusticia indignante: Botín sólo incrementará sus beneficios en un 17% frente al 26% del ejercicio anterior. Pobre hombre ¿Cómo se puede sobrevivir con tan poco?
La ignorancia y la envidia hacen que muchos españoles no valoren debidamente el papel de la banca en la economía y desprecien a los esforzados usureros que viven a costa del esfuerzo de obreros y empresarios. Qué falta de cultura económica. De igual manera que las sanguijuelas o los piojos evitan enfermedades en los animales que parasitan al privarles de un exceso de sangre que podría causarles congestiones y transtornos, nuestros admirables banqueros se nutren de los beneficios de los trabajadores y empresarios evitando que un exceso de prosperidad les incline a relajarse en la molicie y el lujo.
Un hombre ejemplar como Botín, que ha dedicado su vida a aligerar del exceso de efectivo a empresarios y trabajadores, ve ahora con lágrimas en los ojos cómo sus esfuerzos son correspondidos con la ingratitud y la incomprensión.
Es urgente la creación de un fondo de ayuda a los banqueros que evite situaciones tan precarias como la que atraviesa Emilio Botín. Hemos de ser solidarios y comenzar de inmediato una colecta para que este hombre pueda llegar a final de mes.

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