viernes, 26 de noviembre de 2010

La SGAE y el canon: por encima de la Ley.

Asuntos como las pornoelecciones catalanas, las últimas burradas de las pajines y demás miembras y "cónyugues", o las habituales provocaciones de la manada hidrófoba de la memoria histérica, están privando de la debida atención mierdática a un hecho que es un claro exponente del actual nivel de seguridad jurídica:  la SGAE sigue cobrando el canon a pesar de haber sido declarado ilegal por los jueces de la eurocracia. 

La banda que se dedica a espiar los banquetes de bodas por si algún invitado pasado de copas entona  sin permiso el "Asturias patria querida" continúa ejerciendo la extorsión indiscriminada sin que nadie le tosa. Los  jetas que cobran cuando en una fiesta de fin de curso se representa el "Fuenteovejuna" siguen viviendo del cuento sin que nadie les recuerde que Lope de Vega ya murió. Lo mismo mandan a Garzón a pedir su certificado de defunción para ganar tiempo. 
El caso es que Teddy y sus mariachis se pasan las sentencias judiciales por el forro y siguen tratando a  todos los españoles como delincuentes en potencia. Y eso que los eurojueces les han dicho que cobrarle a un tío al comprar un cedé, por si lo utiliza para bajarse canciones de Ana Belén, es igual que si al que compra un cuchillo de cocina le cobraran una fianza presuponiendo que lo va a utilizar para pasaportar a su suegra, a un liberado sindical, a un banquero o a cualquier otro ser desagradable. Ni por esas. 
Y es que los compinches gubernamentales de la banda, están retrasando la adaptación de nuestras normas a lo establecido en la sentencia del Tribunal de Luxemburgo. La Sinde va diciendo por ahí que la sentencia no anula las normas nacionales. Y si las anula me importa un huevo, ha debido añadir. La presunta oposición pepera, como es habitual, se calla cual meretriz. Mientras, como siempre, los expañolitos seguimos manteniendo a los gravosos beneficiarios de esta farsa indecente llamada democracia parlamentaria. 
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