martes, 11 de enero de 2011

Ley de Igualdad de Trato: la Pajín está con nosotros.

Y pensar que siempre había creído que Leire Pajín era una especie de analfabeta resentida y hortera,  grotesco producto de una casta política corrupta hasta el tuétano. Como de sabios es rectificar, hoy reconozco públicamente mi error al considerar al actual Ministerio de Sanidad un carísimo chiringuito del feminismo más sectario donde toda estupidez tiene su cobijo y toda demagogia su acomodo.

Y es que la Pajín, en un alarde de ecuanimidad rarísima en la ralea política, está impulsando una Ley de Igualdad de Trato y no discriminación, que, aparte de su redundante nombre, va a cambiar el panorama político de España. 
Según parece, la nueva Ley  define conceptos como discriminación por asociación y discriminación por error; discriminación múltiple; acoso discriminatorio; inducción, orden o instrucción de discriminar; represalia; y diferencia de trato no discriminatoria
Suponemos que la primera consecuencia de la norma pajinera será la puesta en libertad de Pedro Varela,  discriminado por sus ideas y encarcelado por vender libros con opiniones no gratas a ciertos sanedrines poderosos. 
Los militantes de partidos políticos tradicionalmente discriminados en las campañas electorales, derramamos  lágrimas de gratitud ante la nueva Ley . Por primera vez, los espacios electorales del Frente Nacional gozarán de la misma difusión masiva que los de los partidos del Sistema. 
Especialmente agradecidos estamos los trabajadores españoles a la nueva norma. Ya no serán necesarios largos años de cotización para tener derecho a una pensión. Se acabó la discriminación frente a los parlamentarios. Ahora todos podremos disfrutar de la pensión máxima tras un breve período de actividad.
Una de las principales consecuencias de la nueva Ley en el ámbito tributario será la supresión del llamado concierto económico vasco, que discrimina fiscalmente a los españoles por razón de su lugar de nacimiento. También se terminará con la discriminación de nuestro idioma común en determinadas taifas autonómicas. Y, dado que se perseguirá la discriminación por nacimiento, el borbón tendrá que empezar a hacer las maletas como su abuelo.
La entrada en vigor de la nueva norma podría derogar algunos artículos de la Ley de Memoria Histórica. La  memoria de los asesinados por el marxismo y sus cómplices en nuestra Guerra Civil dejará de ser discriminada frente a la de los muertos rojos. Se rumorea que muchos monumentos que han sido demolidos o retirados por la barbarie resentida y discriminatoria, volverán a sus antiguos emplazamientos. Gracias Pajín.