lunes, 23 de mayo de 2011

Los enemigos de mis enemigos.


Pocas ideas producen más confusión y desconcierto que creer que los enemigos de nuestros enemigos son nuestros amigos. La antipatía visceral hacia una ideología, persona o grupo hace que, frecuentemente, miremos con cierta simpatía a quien dice combatirla.
Un ejemplo reciente de esta actitud en el terreno político lo tenemos en la infiltración del lobby sionista en algunos movimientos y partidos del área social-patriota aprovechándose del asco instintivo que sentimos ante la invasión musulmana y la proliferación de mezquitas en suelo europeo.
En España tuvimos que presenciar no hace tanto el espectáculo nauseabundo de ver la bandera del Estado Sionista junto a la Bandera Nacional en un acto público de una organización presuntamente "patriota". Acto que terminó con gritos de "Viva israel" y deseándoles "buena caza" a los sicarios del Ejército sionista en sus masacres contra el pueblo palestino.
El razonamiento de brocha gorda era el siguiente: Como los judíos están en contra de los moros, yo, que estoy en contra de la islamización de España, apoyo a los judíos. Nadie se molestó en aclarar que los que promueven la islamización de Europa no son ni los palestinos ni los iraníes, presentados por la propaganda sionista como los auténticos malos malísimos de la película. Los que financian la construcción de mezquitas en suelo europeo son las monarquías corruptas (Arabia Saudí, Emiratos árabes) aliadas del imperialismo yanquisionista tan querido por la derecha más rancia. Pero ese pequeño detalle es obviado por quienes consideran a Israel una especie de benévolo muro de contención contra la expansión islámica.
Un fenómeno similar se ha producido con las reacciones ante las movilizaciones de la autodenominada Plataforma Democracia Real Ya. Escuchar los sermones de  los corifeos habituales en los medios derechistas más carcas (Intereconomía, Libertad Digital, etc..) hizo que, instintivamente, muchos mirásemos con simpatía las movilizaciones de la Puerta del Sol. El razonamiento era igual de tosco que el del ejemplo anterior: Si los voceros habituales del liberalismo económico más despiadado, defensores del Estado Sionista y admiradores de U$A (Losantos, César Vidal, etc), se cabrean tanto con este asunto es porque se trata de algo positivo.
Sin embargo, cuando uno se detiene a echar un vistazo a la fauna acampada en Sol, defendiendo las típicas giliprogreces de la izquierda más piojosa (papeles para todos y cosas así) uno llega  a la conclusión de que no por ser anatemizados por la derecha son trigo limpio.
La amalgama de redskins, perroflautas, porreros, feminizorras y guarros en general es tan mugrienta como siempre. Incluso se puede ver algún careto de los omnipresentes panchitos en la fiesta.
Como era de esperar, las hienas separatistas no podían andar lejos: uno de los asesores legales de los "indignados" es Endika Zuloeta, un abogado etarra. 
La pena es que todavía hay gente de buena voluntad que se sigue creyendo la versión inocentona del asunto.