martes, 28 de junio de 2011

Valle de los Caídos: la hora de los hechos.

Echando un vistazo a cualquier periódico uno tiene la impresión de que el antiguo y noble solar europeo antaño llamado España ha entrado en un proceso de degeneración y liquidación irreversible. La decadencia y la vileza se han convertido en el estado normal de la política nacional. Cosas como que la ETA gobierne en los más importantes ayuntamientos vascos, que se nombre Hijo Predilecto de Gijón al mayor genocida de nuestra Guerra Civil, o que la corrupción política alcance niveles propios de una república bananera, han dejado de ser noticia y son consideradas normales en este circo de despropósitos llamado democracia parlamentaria.

Uno de los más hediondos productos de este régimen infausto ha sido la institucionalización del revanchismo guerracivilista plasmado en la llamada Ley de Memoria Histórica. Mediante la deformación y la tergiversación se pretenden resucitar viejos odios y dar satisfacción a los bajos instintos de la extrema izquierda más sectaria y resentida.
Quizá el paradigma de esta labor de revancha y de envenenamiento social sea el proyecto de desmantelamiento del Valle de los Caídos. El monumento que fue erigido como símbolo de la reconciliación de los españoles y en el que están enterrados muertos de los dos bandos va a convertirse, por obra y gracia del sectarismo izquierdista y de la secular y pancista cobardía derechista, en un parque temático del revanchismo y la falsificación de la Historia. 
Ante tanta vileza no basta con quejarse como hasta ahora desde bitácoras, webs y redes sociales en lo que no deja de ser una monumental pataleta digital. Ha llegado la hora de organizarse y plantar cara a los que escupen en nuestro pasado y  nos prohíben honrar a nuestros muertos. A los que, desde la manipulación y la mentira, pretenden ganar ahora la guerra que perdieron hace más de setenta años.
Por eso, desde este blog se dará la máxima difusión y apoyo a las iniciativas que para la defensa del Valle se promuevan desde la Plataforma MYL (Memoria y Lealtad) a partir de ahora. Porque ha llegado la hora de los hechos.