viernes, 26 de agosto de 2011

Reforma constitucional. Sugerencias y consejos.

  Ante las prisas de nuestros políticos profesionales por reformar el libreto de la farsa con la que llevan entreteniéndonos desde 1978, ahí van algunas sugerencias, a modo de decálogo, para que los padres de la Patria cumplan con aseo las órdenes de sus financieros amos:

  1. Ejercicio directo del poder por los banqueros, especuladores, ladrones y malhechores en general. Al eliminar los intermediarios y títeres (partidos políticos, sindicatos pancistas y demás farfolla) nos ahorraríamos una pasta y el cabreo de ver que nos tratan como si fuéramos gilipollas y nos creyéramos sus eslóganes baratos.
  2. Supresión del Ministerio de Hacienda y gestión directa de nuestros impuestos por las diversas oenegés proinmigración, patronales bancarias, asociaciones de progres, actores de subvención, escarbatumbas de memoria histórica, sgaes y demás parásitos habituales. Vamos a dejarnos de disimulos.
  3. Abdicación del Borbón y sustitución del mismo en el Trono por alguien que encarne de verdad los valores imperantes en nuestra sociedad madura y democrática como el Pocero, Botín,  Belén Esteban o cualquier contertulio de la Noria. Aunque, considerando su ética y trayectoria, podría quedarse el propio Borbón. Bien mirado, los negocios del Pocero son un modelo de escrúpulos morales al lado de los soberanos chanchullos. Y en cuanto a cultura general, Belén Esteban es, a su lado, Marañón. 
  4. Disolución del Ejército y atribución de las funciones de Defensa al Mossad y a la CIA. Al fin y al cabo son sus intereses los que estamos defendiendo en nuestras misiones internacionales ¿no? Pues que se lo curren un poco.
  5. Sustitución del Consejo de Ministros por el Club Bilderberg, la Trilateral o algún sanedrín semejante. Eliminando intermediarios.
  6. Cambio de ubicación del Museo de Cera. Los poco agraciados monigotes pasarán de la Plaza de Colón a la Carrera de San Jerónimo. Serán situados en los diversos escaños del Congreso donde desempeñarán sin duda las funciones parlamentarias con mayor esfuerzo y dedicación que la fauna que actualmente puebla el decimonónico enclave.
  7. Reforma de la Justicia. Disolución del Tribunal Constitucional y asunción de sus funciones por la cúpula de ETA, Bildu, Sortu o comoquiera que se llamen ahora las ratas separatistas.
  8. Que nuestros sueldos sean fijados, en lugar de por unos sindicatos pancistas sin afiliados y por unas patronales sin representados, por un consejo de tertulianos neocon presidido por Jiménez Losantos. La diferencia sería imperceptible pero, por lo menos, seríamos conscientes de nuestra condición de esclavos del capital.
  9. Complementar las políticas de aborto y eutanasia con el suministro gratuito a todos los españoles blancos y heterosexuales de cápsulas de cianuro. Evitando el sufrimiento inútil, ya saben.
  10. Tirar la puta Constitución de 1978 a la mierda de la que nunca debió salir.