jueves, 19 de enero de 2012

El sionismo premia a sus palmeros.

El periodista César Vidal, ardoroso defensor del paradigma judeo-calvinista frente a la tradición católica de España, ha sido galardonado por el Estado sionista con el premio "Samuel Hadas de amistad España-Israel". Junto al orondo y grimoso plumífero han sido premiados otros notorios palmeros, lamelibranquios y palanganeros del sionismo como José María Aznar, Pilar Rahola, Esperanza Aguirre, Felipe González o Jordi Pujol. Lo mejor de cada casa, como puede apreciarse.

Es curioso comprobar cómo, cada vez que el lobby de los "elegidos" reparte sus palmaditas de agradecimiento, se olvidan las diferencias ideológicas entre los medios de comunicación derechistas y los izquierdistas. En el halago servil, la coba descarada y el piropo exagerado a la hebraica ralea compiten con entusiasmo ambos bandos. 
Lo mismo podemos ver a un relamido y repipi locutor de las "interpeperonomías" más reaccionarias elogiando el último asesinato terrorista del Mossad que al más baboso de los progres de las diversas "sextas" recordando la gran aportación al bienestar de la Humanidad de los injustamente expulsados sefardíes que, como todo el mundo sabe, eran todos de una bondad arcangélica y no como los malvados y reaccionarios cristianos, siempre tan fachas. 
Incluso desde posiciones presuntamente "patriotas" se defiende con admiración la encomiable lucha del Estado de Israel para defenderse de los impertinentes y malvados palestinos que se atreven a reclamar, los muy descarados, que les devuelvan las tierras robadas. Al fin y al cabo, argumentan estos avezados geoestrategas, Israel es una barrera de "Occidente" ante el islamismo. El hecho de que sean precisamente los "aliados" de Occidente, es decir, las monarquías y emiratos más corruptos, los que promocionan y subvencionan la islamización de Europa, es un detalle que parece pasarles desapercibido a estos "centinelas de la civilización". 
Tanta coincidencia entre presuntos adversarios ideológicos podría parecer a los malpensados una especie de descanso en la representación de la comedia mientras el empresario teatral felicita a los actores.