lunes, 23 de abril de 2012

En el Restaurante.

- (...)
- Pues, como te iba diciendo...perdona un momento, sí ¡camarero, una de Vega Sicilia!... no, el paté es aquí, el caviar es para el caballero ...Era para ti el caviar ¿no, Cándido? vale...Bien, te decía que, como representantes de los trabajadores, es nuestro deber movilizarnos y...


- Buenossh díassh, señoressh.
- Hola Mariano, le estaba diciendo al compañero que, con la reforma que habéis hecho...perdona, ¡Camarero, otra de cigalas! ¿te van las cigalas, Mariano? Te decía que vamos a movilizar a nuestras bases y a canalizar la justa indignación de los trabajadores.
- Vosotrossh canalizad lo que tengáissh que canalizar, pero que no se ossh olvide que lo del recorte a vuestrasshh subvencionesshh me ha venido impuesto de Bruselassh ¿eh? Yo tengo las manossh atadassh.
- Ya, pero no te pases ¿eh? Que como empecéis a recortar gastos, la gente va a pensar que todo el monte es orgasmo...
- Orégano.
- No, gracias. Si acaso un poco de limón.
- Eh...no si yo decía....
- Lo que te decía Tochín era que como no fijéis unos criterios claros para recortar gastos, estos gilipollas...
- Los trabajadores y trabajadoras.
- Pues eso, que estos gilipollas van a empezar a pedir recortes en cosas básicas. Se empieza pidiendo que cesen las subvenciones a los partidos y sindicatos y se termina cargando contra las pensiones vitalicias a los exdiputados, los nombramientos a dedo para los amiguetes o las subvenciones a las lesbianas de Angola, en fin, contra los pilares básicos de la democracia.
- No osshh hagáissh pajassh mentalessh y que no cunda el pánico.  Al final recortamossh en cosassh secundariassh: Sanidad, Enseñanza y cosassh así. Entre bomberossh no nosshh vamossh a pisar la manguera.
- ¿Y usted qué dice, don Emilio?
- A mí me la pela. No...si le digo al camarero que me arregle la centolla. Vale. Como decía, a mí me es indiferente de dónde saquéis la pasta pero ya sabéis que nuestro sector financiero necesita liquidez.
- ¿Más todavía?
- No, gracias. Esperaré al café.
-(...)