miércoles, 7 de noviembre de 2012

Asamblea asamblearia y antifascista contra la discriminación.

Esto no puede ser, compañeros y compañeras. Se sigue discriminando a colectivos ciudadanos y colectivas ciudadanas con unas medidas claramente insuficientes y superficiales.
Sí, es cierto que los compañeros y compañeras del Tribunal Constitucional han avalado el matrimonio entre ciudadanos del mismo sexo y ciudadanas de la misma chirla. Bueno, no la misma sino semejante, ya me entendéis. Pero seguimos sin tener una respuesta clara a las demandas sociales que claman por un cese en la discriminación entre especies. Algunos compañeros y compañeras mantienen una relación adulta y libremente consentida con su perro, con su cabra o con su gato y esta sociedad opresora sigue sin considerar esas relaciones como matrimonio. Esto es una rémora intolerante y fascistoide. ¿Para cuándo un reconocimiento del sexo grupal con aves de corral como institución digna de respeto?

También es cierto que el Ayuntamiento de Madrid va a dedicar una calle al compañero Santiago Carrillo por sus méritos notorios en la lucha antifascista, pero seguimos esperando una calle para el Jarabo, el Violador del Ensanche o el Rafita.
Debemos reconocer los méritos de este Gobierno liberando a los compañeros de ETA, pero seguimos esperando una Laureada para De Juana.
Sí, se ha avanzado en el proceso de autodeterminación de naciones oprimidas como Cataluña, pero otras nacionalidades como el Bierzo, las Hurdes o Móstoles siguen sometidas a un centralismo opresor. Es hora de exigir la rendición incondicional y pública del Ejército español ante estos países oprimidos.
¿Y qué decir de la actitud medieval y oscurantista de la Iglesia Católica? Es cierto que se está avanzando mucho en la concienciación y mentalización de este colectivo. Hay algunos clérigos, como los compañeros obispos catalanes y vascos, realmente comprometidos en la lucha contra España. También el compañero obispo de Ciudad Real ha dado un ejemplo de coherencia marxista prohibiendo que salga en procesión un estandarte de una cofradía con el escudo de la División Azul. Este compañero nos ha prometido comenzar las gestiones pertinentes para el proceso de beatificación de la Pasionaria. Pero esto no es suficiente. Todavía quedan clérigos cerriles que siguen sin admitir el aborto como medida saludable de control de la natalidad. Hasta que el intolerante Papa de Roma no declare en una Encíclica al aborto como bien de interés público, seguiremos luchando. Los pasos en ese sentido que han dado ya algunos compañeros curas no son suficientes.
Podría seguir, compañeros y compañeras, con esta lista de discriminaciones y agravios pero ya se me hace tarde para el botellón solidario patrocinado por el Ayuntamiento de Madrid. Por cierto, quiero aprovechar para recordar al compañero encargado de la comercialización de productos quimico-lúdicos (el camello, para entendernos), que me ha dicho el concejal de Juventud y Esparcimiento que todavía se le deben las comisiones por las pastis vendidas en el Jalogüin pasado. De nada.