martes, 13 de noviembre de 2012

El motín. Tragicomedia en un Acto.

Escenario.- Cueva morisca estilo Mil y Una Noches. Abundancia de cofres rebosantes de joyas. Ánforas, jarrones y alfombras orientales. Al fondo, trono dorado. 

Personajes.- 
Abderramán Carlos Primero.- Sultán
Mustafá ibn Rajoy.- Gran Visir 
Jacob Levi Botín.-Prestamista mayor del reino.
Omar El Jemad.- Jefe de los Eunucos de la Guardia.
Tochid al Candid.- Mercader de esclavos.
Un juglar, esclavos, bailarinas,  músicos, un camello.

Acto Único

Se abre el telón. El Sultán sentado en el Trono. A su derecha, el Jefe de los Eunucos de la Guardia sostiene un gran abanico de plumas. El Gran Visir del reino ocupa un sitial a la izquierda del soberano. El resto de personajes se sienta en cojines de seda, salvo el Prestamista Mayor, que monta sobre un gran camello ricamente engalanado. Mientras las bailarinas danzan al son de chirimías y timbales, el Juglar entona una canción de despedida..

JUGLAR.-
Lástima que terminó
la bacanal de hoy.
Pronto volveremos con
más diversiones.
Abderramán, nuestro rey
campechano sin igual...

GRAN VISIR.- Suficiente, Juglar. Puedes retirarte ya, que si no nos van a dar aquí las uvas. 

Se retiran el juglar, las bailarinas y los músicos.

SULTÁN (saludando a una de las bailarinas).- Luego te veo, Corina.

GRAN VISIR.- (dirigiéndose al Sultán) Señor, cuando gustéis podéis comenzar.

SULTÁN.- Es para mí un motivo de orgullo y satisfacción...

GRAN VISIR.- (interrumpiéndolo).- Señor, don Jacob Levi tiene un poco de prisa. Si pudiérais abreviar...

SULTÁN.- Vale. Hablando se entiende la gente. Pues nada, que, como todos sabéis, mis leales súbditos están algo inquietos y, para prevenir posibles alborotos que puedan dar al traste con el modelo de convivencia que nos hemos dado, quiero escuchar, con talante abierto, vuestras sugerencias e ideas para mantener al pueblo tranquilo. ¿Quién empieza?

PRESTAMISTA MAYOR.- Yo mismo. Vamos a ver, lo que el Comendador de los Creyentes quiere decir es que estos gilipollas empiezan a estar hartos de pagar impuestos para que yo pueda mantener mi negocio. Y os recuerdo que, gracias a eso, comemos todos. Así que ya estáis ideando algo para distraer al personal.

JEFE DE LOS EUNUCOS.- Y no sólo eso. Tampoco ha sentado bien que el emirato de Cat Al Ufir diga que va a independizarse. Algunos de mis eunucos andan un poco mohínos con eso.

GRAN VISIR.- Jemad, no interrumpas cuando están hablando las personas importantes. Tus eunucos y tú, dedicaros a vuestros desfiles y no os metáis en política.

JEFE DE LOS EUNUCOS.- Vale. Perdón.

GRAN VISIR.- A ver, sugerencias.

MERCADER DE ESCLAVOS.- Yo creo que aquí lo que hace falta es un motín. Un motín general, además.

GRAN VISIR.- Pero ¿qué estás diciendo? Si lo que queremos es evitar que se nos acabe el chollo.

MERCADER DE ESCLAVOS.- Pues por eso. Yo también estoy interesado en que esto no cambie. Y mis cipayos liberados tampoco. Así que vamos a fingir, como siempre, que alborotamos el gallinero para que todo siga igual.

GRAN VISIR.- El problema es que ya no os hace caso nadie. Igual que a nosotros. La plebe empieza a sospechar que todos obedecemos a nuestro querido amo aquí presente. Al que Yahvé guarde muchos años.

PRESTAMISTA MAYOR.- Gracias, majete.

MERCADER DE ESCLAVOS.- No pasa nada. Tened en cuenta que, en democracia, lo importante es la apariencia. Con unos cuantos piquetes que paralicen las caravanas, impidan el paso a los zocos y destrocen un par de orfebrerías , dará la impresión de que el motín ha sido un éxito y la plebe recobrará su fe en unos  interlocutores sociales que garantizan tan firmemente su derecho al pataleo.

SULTÁN.- Bueno, habrá que probar. Y si sale, sale.

Telón.