sábado, 4 de mayo de 2013

Se mire como se mire...

Se mire como se mire, hay que ser muy hijo de la gran puta para impedir por la fuerza una entrega de alimentos a gente necesitada. Esto es lo que ha hecho la policía griega, reprimiendo violentamente una entrega de alimentos de Amanecer Dorado a familias griegas. Lo que al parecer escandaliza a los tolerantes demócratas globalizadores es que los destinatarios de la ayuda sean ciudadanos griegos. La endofobia de la secta políticamente correcta está llegando a niveles demenciales y absurdos. Lo positivo de todo esto es que sirve para que los griegos distingan claramente quién defiende al Pueblo y quién es un esbirro despreciable al servicio de la usurocracia demócrata.

Se mire como se mire, no deja de ser chusco que "El Diario de Anna Frank", ese cuento propagandístico que el lobby internacional judío sigue empeñado en hacer pasar por un relato real, haya sido calificado de "pornográfico" por una Asociación de padres de alumnos de Michigan. Al parecer, Otto Frank, autor del panfleto, se recrea en exceso en ciertas descripciones anatómicas. Además de mentiroso, sátiro. En cualquier caso, aunque sea por la mojigatería gringa, eso que ganan los alumnos michiganenses si la patraña deja de ser de obligada lectura..

Se mire como se mire, el proyecto de Izquierda Unida, Quince Eme y demás horda para formar una coalición, no deja de ser un intento de reeditar el Frente Popular. Nuestros rojetes no han superado el revanchismo guerracivilista y lo que realmente les pone es la bandera tricolor. Los que ahora no pasan del escrache y las asambleas callejeras, en el fondo sueñan con el "paseíllo", los tribunales populares y las checas. Paradójicamente, quizá el auge de la extrema izquierda sea el que abra el camino para la salvación de España. Ya pasó en el 36.

Se mire como se mire, el grado de ruina económica, envilecimiento moral y corrupción generalizada del régimen político nacido de la Constitución de 1978 hace necesaria su urgente derogación. No sólo necesitamos un cambio político, sino una subversión total del sistema de valores que nos ha conducido a esta situación. En esta coyuntura trágica, la izquierda propone como gran solución sustituir la monarquía progre, corrupta y antiespañola por una república progre corrupta y antiespañola. La derecha, por su parte, vendida totalmente a la oligarquía financiera, ha asumido sin despeinarse que hay que destruir la Nación para salvar la mamandurria de políticos y banqueros. 

Se mire como se mire, la rebelión contra la democracia ya no es sólo un derecho sino una obligación moral.