miércoles, 3 de julio de 2013

Perdóname, lector.

Perdóname, lector, aunque te duela,
si di por buena la feliz noticia
que internet publicó como primicia
anunciando la muerte de Mandela.

Pues, sin pensar que el que no corre vuela,
me apresuré a glosar con gran delicia,
Y avancé el san Martín y la justicia
al alma negra de la sanguijuela

Me queda, mal de muchos, el consuelo
de no haber sido el único que ha errado
por el bulo que el óbito proclama,

pues ya, contrito y exhibiendo duelo,
creyendo que la pata había estirado,
llegó allende los mares hasta Obama.