jueves, 12 de septiembre de 2013

Tiempo de infamia y persecución


Mientras escribo estas líneas desde mi móvil, un puñado de patriotas está detenido por el terrible delito de irrumpir en un cubil separatista a reivindicar la Unidad de España. 
Este atropello ocurre al día siguiente de que la escoria separatista catalana haya celebrado un aquelarre antiespañol con total impunidad. Está cada vez más claro que en la pestilente cloaca democrática de gay-ardones antifas, bárcenas y griñanes, el único lugar honorable para los españoles leales y honrados es la persecución y la prisión.
 Gloria y Honor a los valientes que irrumpieron en el antro de la Generalidad. Hoy, como ayer, como siempre, nuestro aplauso, admiración y apoyo a los patriotas detenidos. 
Viva Cataluña española. Pasaremos.